Habían pasado algunas semanas y lo habíamos decidido, era tiempo, para que postergar más lo inevitable. Las caricias y los besos dentro de un automóvil son geniales, ambos lo sabemos, pero no bastan. Hay necesidades del alma que solo con las manos, la boca, las piernas y las pupilas se pueden manifestar; tú y yo lo sabíamos... El recinto lo seleccionaste tú, en realidad todo lo planeaste tú, yo solo cooperé con la confianza de dejarme llevar...fue en el centro de la ciudad de los palacios, ahí donde se mezclan mundos, ideologías, pero en donde al final del día todos los mundos caben en el mismo mundo...el piso ejecutivo, la blanca cama, y tus ocurrencias lo dispusieron para que aquella nuestra primera noche juntos fuera inolvidable... ¿Qué película de Hollywood?, ¿Muestra de Cannes?, ¿Festival de cine de Morelia?...cualquier filme erótico proyectado en cualquiera de esos foros no eran ni mínimamente cercanos a lo que aquella habitación de número par, habría de presenciar... ...
La visión perfecta que sale de la imperfección.