Y
al fin lo que se creyó había terminado cerca de hace 11 años atrás, se volvió a
iniciar...volver a iniciar, no, creo que inició algo mucho mejor; algo que
tenía que suceder ya con lo rico del café generoso y de altura, algo que surgió
aquel sábado en torno a una mesa con una botella de licor de ciruela y una
charla de horas (literalmente horas)...era el reencuentro que dos amigos, eran
dos almas que se añoraban dese hacía años, era la comida prometida cientos de
veces, misma que se había cancelado porque los tiempos son perfectos...porque
entonces no estábamos listos...fue la charla que inició con el típico "y cuéntame
¿qué ha sido de tu vida?" contestado con el muy singular, "pues ya sabes,
trabajando, lo de siempre"...
Risas, remembranzas y en esa mesa a la cual más de dos veces el mesero se aproximó a preguntar si estábamos bien, la respuesta siempre fue, "sí, todo muy bien"...jaja que razón había en esas palabras...
Tú habías viajado mucho a los Estados Unidos, y yo al Caribe mexicano. Yo había terminado la maestría y tu continuabas en el fortalecimiento de ese hermoso sueño compartido con tu padre llamado "negocio familiar"...Tu sabías de los lounge VIP de las salidas internacionales, yo sabía de la riqueza cultural y natural de mi hermoso México. Tú me contaste de las impresionantes construcciones modernas y sofisticadas de las grandes urbes estadounidenses, yo te contaba de la magia de los amaneceres y las voluptuosas selvas del sureste de mi querido país...Tú me contabas del disfrute en los viñedos de California, y yo de las delicias culinarias de Michoacán...
Risas, remembranzas y en esa mesa a la cual más de dos veces el mesero se aproximó a preguntar si estábamos bien, la respuesta siempre fue, "sí, todo muy bien"...jaja que razón había en esas palabras...
Tú habías viajado mucho a los Estados Unidos, y yo al Caribe mexicano. Yo había terminado la maestría y tu continuabas en el fortalecimiento de ese hermoso sueño compartido con tu padre llamado "negocio familiar"...Tu sabías de los lounge VIP de las salidas internacionales, yo sabía de la riqueza cultural y natural de mi hermoso México. Tú me contaste de las impresionantes construcciones modernas y sofisticadas de las grandes urbes estadounidenses, yo te contaba de la magia de los amaneceres y las voluptuosas selvas del sureste de mi querido país...Tú me contabas del disfrute en los viñedos de California, y yo de las delicias culinarias de Michoacán...
Y
entre las risas, las remembranzas, los tragos de aquel delicioso y aromático
licor lo descubro...ese brillo inigualable de los más bellos ojos que he visto,
en marcados por las pobladas cejas y unas no menos hermosas y rítmicas pestañas
rizadas, dicho sea de paso, por el favor que la queratina genética te regaló...Dios
existe!! y tus ojos son prueba de ello, que manera de brillar, que forma de
mirar tras aquellos lentes...viví, morí, reviví y me perdí en esa mirada...En
ese momento supe que esta vez mi miedo sería mayo que hacía 10 años, pero
también estaba segura que la espera había valido la pena...
La
hora de partir de aquel restaurante asiático llegaba, no por voluntad sino por
obligación, ya iba a cerrar el lugar...caminamos al estacionamiento donde tu
coche nos aguardaba, abriste la puerta para mí, entré y tu subiste por el lado
del conductor...en un parcial silencio, llegamos a las afueras de aquella universidad
donde hacía 10 años nos habíamos visto por primera vez... bajé del auto, y me
subí al mío, nos pedimos informarnos de la llegada a nuestras casas, ya eran
poco más de las 22:30 de la noche, del 27 de abril del 2013...la historia se
iniciaba a escribir nuevamente...
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